

NUESTRA HISTORIA
En Zmar, la experiencia va mucho más allá del alojamiento: surge del contacto directo con la naturaleza y la vida de la costa de Ceará. En la playa de Tijuca, en Almofala, Itarema, el mar forma parte de la rutina diaria y de la identidad local, aportando la belleza de la playa, la tranquilidad del paisaje y la riqueza de un entorno marcado por la pesca artesanal.
Es en este entorno donde afloran sabores e historias, como el atún y la langosta, frutos de la abundancia del mar y la tradición de la región. La pesca en la zona refuerza esta auténtica conexión con la cultura costera, donde el océano no es solo un paisaje, sino también sustento, experiencia y memoria.
En Zmar, la playa, el ocio y la gastronomía se unen en un ambiente acogedor, donde cada detalle invita a los visitantes a sentir el ritmo relajado de la costa, disfrutar del marisco y vivir días especiales rodeados del mar, el parque y la naturaleza.
